Siete maneras de inyectar suspenso en tu novela

Algunos géneros son famosos por tener más suspenso que otros: terror, misterio y suspenso romántico, pero cada libro, sin importar si es una novela histórica o una fantasía paranormal, ¡DEBE tener un nivel de suspenso entrelazado entre las páginas!

Todas las historias deben tener este elemento, de lo contrario el lector no querrá seguir adelante, así de simple. Entonces, si está interesado en lo que hace un cambio de suspenso, siga leyendo…

Crear conflicto en tu novela es obvio, de lo contrario no habría historia. Si todo saliera bien, sería tan aburrido como el agua de los platos, ¿no? Todos vivieron felices a lo largo de la historia y para siempre, bostezando…

He enumerado siete formas en las que puedes infundir suspenso en tu novela:

1. ¡Presenta a tus personajes su peor pesadilla!

Descubre tus personajes de antemano. Si es posible, escriba sus gustos y disgustos, etc. y, sobre todo, averiguar qué es lo que más temen? ¿Qué es lo que hace que sus corazones latan más rápido, qué gotas de sudor se forman en sus labios superiores y los pelos de la nuca se erizan? Averigua qué es esa cosa o cosas, y luego entrégaselo, ambos barriles. Por ejemplo, si su heroína está aterrorizada de volar porque sus padres murieron en un accidente aéreo, cree una historia en la que DEBE hacer un viaje en avión. Si tu héroe tiene miedo al agua porque casi se ahoga cuando era niño, ponlo en una posición en la que DEBE volver al agua para salvar a alguien.

¡Preséntales su peor pesadilla y observa cómo reaccionan!

2. Arrullarlos con una falsa sensación de seguridad

Cuando tu personaje realmente tenga miedo de algo, lanza una pista falsa. Por ejemplo, si su heroína cree que escucha un ruido afuera, permita que la historia haga que sus miedos crezcan y crezcan. Que es algo lo suficientemente inocente, como el bote de basura que sopla en el viento. Luego, cuando se tranquilice y respire aliviada, petrícela hasta la muerte poniendo a un merodeador frente a su puerta trasera.

3. Pon el foco en al menos dos personas

Puede parecer un poco obvio, pero por el amor de Dios, no hagas que el villano de la pieza se destaque por una milla. En su lugar, deje caer las sospechas sobre al menos dos, tal vez tres personajes. Esto tendrá el efecto de que su lector no estará realmente seguro hasta el final, ¡cuando el otro zapato se caiga! Pero, en cualquier caso, ¡deja algunas pistas y algunas pistas falsas en el camino!

4. Estimulación

El ritmo es importante en la creación de una suspensión. En general, las oraciones cortas y ágiles permitirán que el lector se apresure a sentir que su corazón late al mismo tiempo que el asustado protagonista. Las oraciones más largas tienden a ralentizar las cosas. Es posible que desee acelerar las cosas para una persecución en automóvil o reducir la velocidad para una escena de amor. Imagina tu novela como si la estuvieras viendo en la pantalla grande. ¿Cómo se rodaría? ¿Cómo sería esa escena en particular para la audiencia?

5. La calma antes de la tormenta

Aprovecha el tiempo con buenos resultados. Las tormentas eléctricas que se acumulan en lo alto a menudo le dan al lector la sensación de que algo está por suceder. [prophetic fallacy]. Relámpagos que golpean el cielo nocturno, líneas eléctricas rotas, un extraño en la puerta, etc. Piensa en la última vez que viste una película de terror; ¿No ha llegado el momento en alguna parte?

6. Cuando todo vaya bien, ¡tíranos un cadáver!

Cuando llegues a la mitad de una novela y descubras que no hay adónde ir, intenta arrojar un cadáver en ella. Esto no significa necesariamente que se deba matar a un personaje, aunque es posible que quieras hacerlo, puede significar que sucede algo inesperado, como el nacimiento de un bebé, etc. ¡Algo que le da un poco más de valor a la trama!

7. Configuración

El escenario es muy importante como herramienta para crear suspenso. ¿Y esa escalera de piedra oscura cubierta de telarañas? ¿O el ascensor que de repente se detiene entre pisos? Elegir el tipo correcto de escenario puede hacer o deshacer una novela. Y, a veces, colocar el objeto o la persona que el protagonista teme en un entorno inofensivo puede hacer que la historia sea aún más espeluznante.

¡Sé cruel con tus personajes y míralos correr para salvar sus vidas!