El mejor apoyo y oportunidad para todos los jóvenes.

el mejor apoyo y oportunidad para todos los jovenes

Los jóvenes estadounidenses actualmente enfrentan realidades difíciles en su camino hacia la edad adulta. Con los padres trabajando más tiempo y la ausencia de los abuelos y otros adultos de la comunidad que solían crear sistemas de apoyo, el tejido intergeneracional de la comunidad se ha deshilachado. Las estrategias de desarrollo de la juventud tienen como objetivo volver a tejer el tejido comunitario de una manera nueva, que toma los apoyos y las oportunidades que los jóvenes deberían tener y los reinserta en el contexto de las realidades juveniles de hoy. Si bien muchas de estas realidades son duras, sabemos que los propios jóvenes quieren participar en sus comunidades. No se puede enfatizar lo suficiente la importancia de construir asociaciones positivas entre jóvenes y adultos en este proceso.

El esfuerzo de movilización se basa en la influencia de tres elementos críticos: información, actitudes, participación. La transformación de cada uno de estos ámbitos, tanto en el ámbito público como en el privado, es una condición necesaria para el cambio. Por ejemplo, en el área de información, actualmente el país está enfocado en recopilar información principalmente negativa sobre los jóvenes, como nacimientos de adolescentes, deserción escolar y tasas de arresto infantil. Inspirando un cambio de 180 grados, necesitamos recopilar información como: número promedio de horas que los jóvenes participan en actividades extracurriculares, relación computadora/jóvenes en horas no escolares y porcentaje de jóvenes en trabajos de medio tiempo. Los tres elementos están entrelazados, porque la forma en que se recopila y comunica la información afecta las actitudes y cómo y si las personas eligen participar.

Solo a través de una amplia participación de la comunidad, una fuerte voluntad pública y diversas asociaciones, el desarrollo de los jóvenes puede arraigarse, crecer y mantenerse en el tiempo. En última instancia, la movilización debe contar con el apoyo de alianzas entre todos los sistemas de una comunidad que afectan a los jóvenes (por ejemplo, educación, empresas, atención médica, justicia juvenil, grupos religiosos y actividades recreativas). Construir estas relaciones y establecer infraestructuras de desarrollo juvenil para mejorar las vías de desarrollo de los adolescentes tomará al menos 10 años.

Las localidades que actualmente gastan sus recursos en «reparar a la juventud» necesitarán unir, redirigir y aumentar su compromiso financiero con el desarrollo de la juventud. Estos dólares adicionales garantizarán que todos los jóvenes tengan igual acceso a apoyo y oportunidades, especialmente los jóvenes que viven en áreas económicamente desfavorecidas.

Nuestra información sobre los servicios que los jóvenes necesitan y usan aún es inconsistente. Las comunidades no saben lo que tienen ni lo que necesitan. Por lo general, no tienen forma de saber cómo se utilizan los servicios y qué servicios necesitan mejoras.

La buena información es importante para los servicios juveniles exactamente por las mismas razones por las que es importante para todo lo demás. La información estandarizada precisa y accesible permite a las personas encontrar los servicios que necesitan y utilizarlos de manera eficaz. Permite a las comunidades administrar, evaluar y mejorar sus servicios y determinar la necesidad de modificar, eliminar o desarrollar nuevos.

Muchos esfuerzos nacionales para medir los resultados utilizan actualmente indicadores basados ​​en el déficit para evaluar el estado de los jóvenes en la sociedad, como las tasas de embarazo adolescente, las tasas de delincuencia juvenil y las tasas de deserción escolar. Si bien estas medidas son importantes, no cuentan toda la historia de las experiencias de los jóvenes. También son importantes las medidas que reflejan las condiciones y experiencias positivas de los jóvenes.

La tendencia acelerada durante la última década hacia el empoderamiento de la juventud de nuestra nación para tener éxito ha fomentado una nueva conciencia y compromiso con este recurso tan valioso. Algunas preguntas básicas son:

¿Cuánto estamos gastando actualmente?

¿Cuánto debemos gastar?

Se han logrado algunos avances a través de nuevas iniciativas en la reforma de la financiación de la educación y la integración de servicios, proporcionando una prestación más eficaz de servicios sociales, de salud y educativos para niños y jóvenes desde el aula hasta el gobierno. Este documento establece un marco inicial y una fórmula para evaluar los recursos y mecanismos financieros necesarios para acercar a la sociedad estadounidense a este ideal. Se encontró que las siguientes son posibles causas fundamentales de estas tendencias de gasto:

– Desvalorización de los adolescentes.

– Falta de consenso sobre el desarrollo de los jóvenes.

– Falta de financiación adecuada y protegida. Los fondos no están protegidos ni dedicados de la manera necesaria para apoyar el proceso global a largo plazo que es el desarrollo de la juventud.

Podemos apoyar el movimiento hacia el ideal:

– Buscar nuevos tipos de información.

– Generar impulso después de la escuela.

– Hacer una inversión pública sostenible.

El desarrollo de la juventud es una inversión que deben realizar todos los sectores de la comunidad en general, tanto públicos como privados. Examinar la correspondencia entre el estado federal, los impuestos locales dedicados y los incentivos para los negocios y la filantropía podría conducir a modelos para proporcionar financiación adecuada y sostenible para el desarrollo de la juventud. Los intermediarios nacionales deben trabajar para cultivar este liderazgo en todos los niveles de gobierno y en las bases mediante la creación de distritos electorales.