Camas de fertilidad y bronceado

camas de fertilidad y bronceado

Durante las décadas transcurridas desde la invención de las camas de bronceado, han surgido varias leyendas urbanas; incluyendo la reducción de la fertilidad usando una cama de bronceado. Afortunadamente, no ha habido estudios concluyentes que indiquen que las camas de bronceado reducen la fertilidad o el recuento de espermatozoides. Sin embargo, esto no significa que el bronceado no plantee algunas preocupaciones para las personas en edad fértil, especialmente para las mujeres que pueden estar embarazadas.

Las principales preocupaciones de las mujeres embarazadas no incluyen la fábula de que los rayos ultravioleta (UV), que pueden causar cáncer de piel y envejecimiento prematuro, dañarán directamente al feto. En cambio, tienen que lidiar con los siguientes problemas:

1 – El sobrecalentamiento puede ocurrir bajo las luces de bronceado calientes y causar malformaciones en la columna vertebral del feto.

2 – Demasiada exposición a los mismos rayos UV que broncean la piel puede causar deficiencia de ácido fólico, lo que puede crear espina bífida en el feto.

3 – Acostarse boca arriba durante el último trimestre puede ejercer mucha presión sobre la parte baja de la espalda y reducir el flujo de sangre tanto al corazón como al feto en crecimiento.

Esto no significa que las mujeres embarazadas deban evitar las camas de bronceado, pero sí que deben tomar precauciones, como:

1 – Especialmente durante el último trimestre, utilice una cama de bronceado vertical o una cabina de bronceado. Otra opción es usar almohadas de cama de bronceado para aliviar la espalda baja tensa.

2 – Evite el uso de camas de bronceado durante demasiado tiempo o con demasiada frecuencia. Diez o quince minutos dos o tres veces por semana es más razonable para una mujer embarazada.

3 – Manténgase hidratado y use una loción de cama de bronceado que repone la humedad de la piel.

Si bien la pérdida de fertilidad y las camas de bronceado pueden no estar relacionadas, el uso excesivo de las camas de bronceado y un embarazo poco saludable sí lo están, así que si cree que puede estar embarazada, broncee con prudencia. No hay razón para evitar por completo las camas de bronceado, ya que el uso de las camas solares no es más peligroso que pasar un día en la playa. Sin embargo, es importante volver a tomar precauciones contra la sobreexposición a los efectos potencialmente nocivos de los rayos UV.