Asociación de mujeres y empresas: lo bueno, lo malo y la sinergia

Los deportes de equipo preparan a los niños para el modelo de negocio. Las niñas, sin embargo, suelen jugar estrechamente con uno o dos amigos. ¡Qué gran preparación para una sociedad empresarial! Por lo tanto, es justo que, dado que las mujeres continúan iniciando negocios en números récord, muchas consideren que la asociación es un formato conveniente. De hecho, la asociación comercial funciona para mujeres de una amplia gama de antecedentes y experiencias, incluidas aquellas cansadas de golpear el techo de cristal corporativo, amas de casa y mujeres que desean convertir sus pasiones y conexiones sociales en ideas de negocios.

La asociación ofrece una amplia variedad de beneficios, que incluyen una sensación de conexión y alguien a quien cubrir cuando se va de vacaciones. Por otro lado, muchas asociaciones terminan en crisis y conflictos. Para evitar el fracaso de la asociación, su asociación debe poseer los siguientes siete componentes positivos de asociación.

Valores compartidos. Los socios necesitan un sentido de estándares compartidos con respecto a lo que es deseable, indeseable, bueno y malo. Estos valores guiarán las acciones, juicios y elecciones de los socios. Los valores, que a menudo conllevan una emoción considerable, pueden variar desde la evaluación de la familia, la prosperidad, la ambición, la ética laboral o la persuasión política. Además de ayudar a los socios a tomar decisiones consistentes, los valores compartidos sirven para mantener a los socios unidos.

Habilidades y rasgos diferentes (complementarios). Los socios exitosos tendrán habilidades y características diferentes (complementarias). Cuanto más amplia sea la gama de habilidades de los socios, más clara puede ser la división de su trabajo (y su poder). Puede ser fácil distinguir a la persona de marketing de la persona técnica en una empresa, pero otras variables necesarias a menudo no son tan fáciles de ver. El libro clásico de Michael Gerber «The E-Myth» explica que un emprendedor necesita desempeñar tres roles: Emprendedor: el visionario creativo; Manager, el administrador que aporta planificación, orden y previsibilidad; y Técnico – el artesano. Las asociaciones tienen una clara ventaja en el sentido de que dos o más personas involucradas están disponibles para realizar los tres roles necesarios.

Sentido de la justicia. La equidad ocurre cuando las recompensas de una relación son proporcionales a lo que cada parte percibe como su contribución. Los extraños y los conocidos casuales mantienen la equidad haciendo un seguimiento de los beneficios que intercambian. Sin embargo, en relaciones a largo plazo y más comprometidas, no es saludable hacer un seguimiento. En cambio, se debe establecer un sentido de justicia. La percepción de injusticia (doy más de lo que recibo) tiene un gran impacto en una sociedad.

Crecer juntos. Desde el momento en que nacemos hasta el día en que morimos, estamos en proceso de crecimiento y cambio. Los socios y sus colaboraciones están continuamente sujetos a este proceso de cambio. Sin embargo, muchas veces no somos conscientes de los cambios que estamos experimentando. Y a veces el cambio se ve como una amenaza al status quo. Los socios exitosos aceptan el cambio y el crecimiento, sabiendo que esta actitud beneficia tanto su identidad profesional individual como la compartida.

Estrategias proactivas de gestión de conflictos. Competir y evitar no son estrategias efectivas de manejo de conflictos para la asociación. En cambio, los socios exitosos utilizarán enfoques proactivos y estratégicos para la gestión de conflictos, como la adaptación, el compromiso y la colaboración para resolver sus diferencias.

visión compartida. Los socios necesitan una visión compartida o un plan para el futuro. La visión es lo que determina y expresa hacia dónde quiere ir una organización y cómo pretende llegar allí. Una visión compartida permite a los socios centrarse en sus objetivos y los métodos que utilizarán para alcanzarlos. Cuando los socios tienen diferentes puntos de vista, se desalientan, abruman y desconectan. Para crear y beneficiarse efectivamente de una visión compartida, se requieren cuatro tareas: crear la visión inicial, traducir esa visión en las acciones físicas necesarias, articular y vender la visión a otros, y permanecer fiel a la esencia de la visión cuando la realidad cambia de planes. .

Una estrategia de salida. Se ha dicho que una salida airosa es prueba de una empresa exitosa. Sin una estrategia de salida, los socios pueden verse obligados a tomar decisiones cruciales en un momento en que estaban menos equilibrados. Una estrategia de salida es un sentido compartido de cuándo y cómo terminará una alianza y debe incluirse como un punto final en un plan de negocios. Sin embargo, si bien la planificación para el final puede ser un aspecto crítico de ser dueño de un negocio, también es uno de los más pasados ​​por alto. Las salidas son fáciles de evitar cuando el problema no es urgente, y plantear el problema podría endurecer el trato o sugerir una falta de confianza. Al considerar un plan de salida, se deben hacer cuatro preguntas: qué eventos podrían conducir al final de la asociación; cómo se valorará el negocio al final; qué opciones de propiedad futura son aceptables; y qué limitaciones y restricciones posteriores a la alianza, como cláusulas de no competencia, deben incluirse.

Cuando entra en una asociación sólida en estos siete componentes, tiene el potencial de crear sinergia y obtener algunos beneficios sorprendentes. La verdadera sinergia surge cuando dos (o más) personas trabajan juntas para crear resultados que habrían sido inalcanzables de forma independiente. En una asociación sinérgica 2 + 2> 4 y el todo es mayor que la suma de sus partes.